Cocido Madrileño de la Abuela Concha
El cocido más completo y reconfortante. Tres vuelcos bien diferenciados: la sopa con fideos, los garbanzos con verduras, y las carnes. Una receta de la Castilla que llegó a Madrid con toda su fuerza.
El cocido madrileño es mucho más que una receta: es un ritual, una liturgia familiar que se repite en los meses fríos. La Abuela Concha lo prepara cada domingo de invierno desde que llegó de Segovia. Tres vuelcos, tres momentos, y una mesa llena de familia.
“El cocido no se improvisa. Hay que empezar la noche antes, poniendo los garbanzos en remojo. Si no, no hay cocido que valga.” — Abuela Concha
Ingredientes
Carnes y embutidos
- 300 g de morcillo de ternera (o jarrete)
- 1 carcasa de gallina (o media gallina)
- 150 g de tocino entreverado
- 1 hueso de jamón
- 1 hueso de tuétano
- 150 g de chorizo para cocer
- 150 g de morcilla de cebolla
Verduras
- 400 g de garbanzos (puestos en remojo la noche anterior)
- 2 zanahorias
- 2 patatas medianas
- 1/2 col o repollo
- 1 puerro
- 1 nabo
Para la sopa
- 100 g de fideos gordos (nº 4)
- Sal al gusto
Preparación
La noche anterior
Pon los garbanzos en remojo con agua abundante y una cucharadita de bicarbonato. Deja reposar al menos 12 horas.
1. Arrancar el cocido (mañana)
En una olla grande, pon a calentar agua fría con el morcillo, la gallina, el tocino y los huesos. Arranca desde frío: esto es fundamental para que el caldo quede limpio y sabroso. Cuando empiece a hervir, espuma con una espumadera hasta que no salga más espuma gris.
2. Añadir los garbanzos
Escurre y enjuaga los garbanzos. Añádelos al caldo junto con el puerro, la zanahoria y el nabo. Los garbanzos siempre se añaden cuando el agua está caliente, nunca fría (si no, se arrugan).
Baja el fuego a mínimo, tapa y cocina durante 2 horas y media, manteniendo un hervor muy suave. El cocido no debe borbotear con fuerza: tiene que “sonreír”, como dice la Abuela Concha.
3. Añadir verduras y embutidos
A la hora y media, añade las patatas peladas y la col. A las 2 horas, incorpora el chorizo. La morcilla se añade solo los últimos 20 minutos para que no se deshaga.
4. Los tres vuelcos
Cuando todo esté cocido:
Primer vuelco — La sopa: Cuela el caldo y cuécelo aparte con los fideos. Sirve como sopa.
Segundo vuelco — Los garbanzos y verduras: Sirve los garbanzos escurridos junto con las patatas, la col, la zanahoria y el nabo. Aliña con un chorrito de aceite de oliva.
Tercer vuelco — Las carnes: Dispón en una fuente las carnes troceadas, el chorizo en rodajas y la morcilla.
Consejos
- El cocido gana con el tiempo: al día siguiente está incluso mejor.
- Con el caldo sobrante puedes hacer una sopa de arroz o de letras para los niños.
- Si usas olla exprés, reduce los tiempos a la mitad, pero el sabor no será igual.
- Un buen chorizo y una buena morcilla de cebolla marcan la diferencia.